{"id":12755,"date":"2022-07-08T16:35:35","date_gmt":"2022-07-08T14:35:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/?p=12755"},"modified":"2022-07-27T12:53:23","modified_gmt":"2022-07-27T10:53:23","slug":"el-retirado-telescopio-espacial-spitzer-de-la-nasa-sigue-contribuyendo-al-conocimiento-cientifico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/2022\/07\/08\/el-retirado-telescopio-espacial-spitzer-de-la-nasa-sigue-contribuyendo-al-conocimiento-cientifico\/","title":{"rendered":"El retirado Telescopio Espacial Spitzer de la NASA sigue contribuyendo al conocimiento cient\u00edfico"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un nuevo estudio que utiliz\u00f3 observaciones de archivo del ya retirado Telescopio Espacial Spitzer encontr\u00f3 un rasgo com\u00fan entre los exoplanetas donde se forman las nubes ex\u00f3ticas.<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mayor\u00eda de las nubes en la Tierra est\u00e1n hechas de agua, pero m\u00e1s all\u00e1 de nuestro planeta existen nubes de muchas variedades qu\u00edmicas. La parte superior de la <a href=\"https:\/\/solarsystem.nasa.gov\/news\/12212\/jupiter-clouds-in-depth\/\">atm\u00f3sfera de J\u00fapiter<\/a>, por ejemplo, est\u00e1 cubierta de nubes de color amarillo formadas por amon\u00edaco e hidrosulfuro de amonio. Y en exoplanetas hay <a href=\"https:\/\/www.nasa.gov\/feature\/jpl\/cloudy-nights-sunny-days-on-distant-hot-jupiters\">nubes compuestas por silicatos<\/a>, la familia de minerales que forman las rocas que constituyen m\u00e1s del 90 % de la corteza terrestre. Pero los investigadores no han podido observar las condiciones bajo las cuales se forman estas nubes de peque\u00f1os granos de polvo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/mnras\/article\/513\/4\/5701\/6576783?login=true\">nuevo estudio<\/a> que aparece en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society aporta una idea: la investigaci\u00f3n revela el rango de temperatura en el que se pueden formar las nubes de silicato, y son visibles en la parte superior de la atm\u00f3sfera de un planeta distante. El hallazgo se deriv\u00f3 de las observaciones realizadas a <a href=\"https:\/\/www.jpl.nasa.gov\/images\/pia23685-what-is-a-brown-dwarf\">enanas marrones<\/a> (cuerpos celestes que no son ni planetas ni estrellas) por el<a href=\"https:\/\/www.nasa.gov\/mission_pages\/spitzer\/main\/index.html\"> telescopio espacial Spitzer de la NASA<\/a>, que encaja en un concepto m\u00e1s general de c\u00f3mo funcionan las atm\u00f3sferas planetarias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abComprender las atm\u00f3sferas de las enanas marrones y los planetas donde se pueden formar nubes de silicato tambi\u00e9n puede ayudarnos a comprender lo que ver\u00edamos en la atm\u00f3sfera de un planeta m\u00e1s cercano en tama\u00f1o y temperatura a la Tierra\u00bb, dijo Stanimir Metchev, profesor de estudios de exoplanetas en Western University en London, Ontario, y coautor del estudio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La qu\u00edmica de las nubes<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pasos para hacer cualquier tipo de nube son los mismos. Primero, caliente el ingrediente clave hasta que se convierta en vapor. En las condiciones adecuadas, ese ingrediente podr\u00eda ser una variedad de cosas, como agua, amon\u00edaco, sal o azufre. Atr\u00e1pelo, enfr\u00edelo lo suficiente para que se condense, y listo, \u00a1nubes! Por supuesto, la roca se vaporiza a una temperatura mucho m\u00e1s alta que el agua, por lo que las nubes de silicato solo son visibles en planetas calientes, como las enanas marrones utilizadas para este estudio y algunos planetas fuera de nuestro sistema solar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque se forman como estrellas, las enanas marrones no son lo suficientemente masivas como para iniciar la fusi\u00f3n, el proceso que hace que las estrellas brillen. Muchas enanas marrones tienen atm\u00f3sferas casi indistinguibles de las de los planetas dominados por gas, como J\u00fapiter, por lo que pueden usarse como representaci\u00f3n de esos planetas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de este estudio, los datos de Spitzer ya suger\u00edan la presencia de nubes de silicato en varias atm\u00f3sferas de enanas marrones (el <a href=\"https:\/\/www.jwst.nasa.gov\">telescopio espacial James Webb<\/a> de la NASA podr\u00e1 confirmar este tipo de nubes en planetas distantes). Este trabajo se realiz\u00f3 durante los primeros seis a\u00f1os de la misi\u00f3n Spitzer (que se lanz\u00f3 en 2003), cuando el telescopio operaba tres instrumentos refrigerados criog\u00e9nicamente. Sin embargo, en muchos casos, la evidencia de nubes de silicato en las enanas marrones observadas por Spitzer era demasiado d\u00e9bil para sostenerse por s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta \u00faltima investigaci\u00f3n, los astr\u00f3nomos reunieron m\u00e1s de 100 de esas detecciones marginales y las agruparon por la temperatura de la enana marr\u00f3n. Todos ellos cayeron dentro del rango de temperatura pronosticado donde deber\u00edan formarse las nubes de silicato: entre alrededor de 1.000 y 1.700 \u00baC. Si bien las detecciones individuales son marginales, juntas revelan un rasgo definitivo de las nubes de silicato.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.nasa.gov\/sites\/default\/files\/styles\/full_width\/public\/thumbnails\/image\/e-four-brown-dwarfs-on-the-stove-1041.jpg?itok=WrB53Ogl\" alt=\"\"\/><figcaption><em>Las nubes de silicato pueden ser visibles en atm\u00f3sferas de enanas marrones, pero solo cuando la enana marr\u00f3n est\u00e1 a menos de 1.700 y a m\u00e1s de 1000 grados Celsius. Demasiado calor: las nubes se vaporizan; demasiado fr\u00edo: se convierten en lluvia o se hunden m\u00e1s en la atm\u00f3sfera.<br>Cr\u00e9ditos: NASA\/JPL-Caltech.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abTuvimos que profundizar en los datos de Spitzer para encontrar estas enanas marrones donde hab\u00eda alg\u00fan indicio de nubes de silicato, y realmente no sab\u00edamos qu\u00e9 encontrar\u00edamos\u00bb, dijo Genaro Su\u00e1rez, investigador postdoctoral en Western University y autor principal del nuevo estudio. \u201cNos sorprendi\u00f3 mucho lo s\u00f3lida que fue la conclusi\u00f3n una vez que tuvimos los datos correctos para analizar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En atm\u00f3sferas m\u00e1s calientes que el extremo superior del rango identificado en el estudio, los silicatos permanecen en forma de vapor. Debajo del extremo inferior, las nubes se convertir\u00e1n en lluvia o se hundir\u00e1n en la atm\u00f3sfera, donde la temperatura es m\u00e1s alta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, los investigadores creen que existen nubes de silicato en las profundidades de la atm\u00f3sfera de J\u00fapiter, donde la temperatura es mucho m\u00e1s alta que en la parte superior, debido a la presi\u00f3n atmosf\u00e9rica. Las nubes de silicato no pueden elevarse m\u00e1s, porque a temperaturas m\u00e1s bajas los silicatos se solidificar\u00e1n y no permanecer\u00e1n en forma de nube. Si la parte superior de la atm\u00f3sfera fuera miles de grados m\u00e1s caliente, las nubes de amon\u00edaco e hidrosulfuro de amonio del planeta se vaporizar\u00edan, y las nubes de silicato podr\u00edan ascender potencialmente a la parte superior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cient\u00edficos est\u00e1n encontrando una colecci\u00f3n cada vez m\u00e1s variada de entornos planetarios en nuestra galaxia. Por ejemplo, han encontrado planetas con un lado permanentemente frente a su estrella y el otro permanentemente en la sombra, un planeta donde las nubes de diferentes composiciones pueden ser visibles, seg\u00fan el lado observado. Para comprender esos planetas, los astr\u00f3nomos primero deber\u00e1n comprender los mecanismos comunes que los configuran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s informaci\u00f3n sobre la misi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo el cuerpo de datos cient\u00edficos recopilados por Spitzer est\u00e1 disponible para el p\u00fablico a trav\u00e9s del <a href=\"https:\/\/irsa.ipac.caltech.edu\/Missions\/spitzer.html\">archivo de datos de Spitzer<\/a>, alojado en el Infrared Science Archive en IPAC en Caltech (Pasadena, California). El Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, una divisi\u00f3n de Caltech, administr\u00f3 las operaciones de la misi\u00f3n Spitzer para la Science Mission Directorate de la agencia (en Washington). Las operaciones cient\u00edficas se llevaron a cabo en el Spitzer Science Center de IPAC, en Caltech. Las operaciones de la nave espacial se basaron en Lockheed Martin Space en Littleton, Colorado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/www.nasa.gov\/feature\/jpl\/nasa-helps-decipher-how-some-distant-planets-have-clouds-of-sand\">Noticia original (en ingl\u00e9s)<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Edici\u00f3n: R. Castro.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las enanas marrones, objetos celestes entre estrellas y planetas, se muestran en esta ilustraci\u00f3n con un rango de temperaturas, desde la m\u00e1s caliente (izquierda) hasta la m\u00e1s fr\u00eda (derecha). Los dos del medio representan aquellos en el rango de temperatura adecuado para que se formen nubes de silicatos.<br \/>\nCr\u00e9ditos: NASA\/JPL-Caltech.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12756,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79,252],"tags":[],"class_list":["post-12755","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","category-ultimas-noticias"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12755","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12755"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12755\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12843,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12755\/revisions\/12843"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12756"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12755"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12755"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12755"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}