{"id":12481,"date":"2022-05-19T09:03:56","date_gmt":"2022-05-19T07:03:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/?p=12481"},"modified":"2022-05-19T15:39:22","modified_gmt":"2022-05-19T13:39:22","slug":"los-ingenieros-investigan-los-datos-de-telemetria-de-la-voyager-1-de-la-nasa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/2022\/05\/19\/los-ingenieros-investigan-los-datos-de-telemetria-de-la-voyager-1-de-la-nasa\/","title":{"rendered":"Los ingenieros investigan los datos de telemetr\u00eda de la Voyager 1 de la NASA"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El equipo de la misi\u00f3n est\u00e1 buscando la fuente de un problema de datos del sistema, mientras la nave espacial contin\u00faa enviando datos cient\u00edficos y operando con normalidad.<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El equipo de ingenier\u00eda de la <a href=\"https:\/\/voyager.jpl.nasa.gov\/\">nave espacial Voyager 1 de la NASA<\/a> est\u00e1 tratando de resolver un misterio: el explorador interestelar est\u00e1 operando normalmente, recibiendo y ejecutando comandos desde la Tierra, junto al almac\u00e9n y env\u00edo de datos cient\u00edficos, pero las lecturas del sistema de control y articulaci\u00f3n de actitud (AACS) de la sonda, no reflejan lo que realmente est\u00e1 sucediendo a bordo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El AACS controla la orientaci\u00f3n de la nave espacial, que lleva nada menos que 45 a\u00f1os viajando por el espacio. Entre otras tareas, mantiene a la antena de alta ganancia de la Voyager 1 apuntando con precisi\u00f3n a la Tierra, lo que le permite enviar datos a casa. Todos los indicadores sugieren que el AACS sigue funcionando, pero los datos de telemetr\u00eda que devuelve no son v\u00e1lidos. Por ejemplo, los datos parecen haber sido generados aleatoriamente o no reflejan ning\u00fan estado posible en el que podr\u00eda estar el AACS.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema no ha activado ning\u00fan sistema de protecci\u00f3n contra fallos a bordo, sistemas que est\u00e1n dise\u00f1ados para poner a la nave espacial en \u00abmodo seguro\u00bb, un estado en el que solo se llevan a cabo las operaciones esenciales, otorgando as\u00ed tiempo a los ingenieros para diagnosticar un problema. La se\u00f1al de la Voyager 1 tampoco se ha debilitado, lo que sugiere que la antena de alta ganancia permanece en su orientaci\u00f3n prescrita con la Tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El equipo continuar\u00e1 monitorizando la se\u00f1al mientras siguen determinando si los datos no v\u00e1lidos provienen directamente del AACS, o de otro sistema involucrado en la producci\u00f3n y el env\u00edo de datos de telemetr\u00eda. Hasta que se comprenda mejor la naturaleza del problema, el equipo no puede predecir si esto podr\u00eda afectar al tiempo que la nave espacial puede recopilar y transmitir datos cient\u00edficos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La<strong> Voyager 1 se encuentra actualmente a 23.300 millones de kil\u00f3metros de la Tierra<\/strong>, y la luz tarda 20 horas y 33 minutos en recorrer esa distancia. Eso significa que lleva, aproximadamente, dos d\u00edas enviar un mensaje a la Voyager 1 y obtener una respuesta, un retraso al que el equipo de la misi\u00f3n est\u00e1 muy acostumbrado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abUn misterio como este es normal en esta etapa de la misi\u00f3n Voyager\u00bb, dijo Suzanne Dodd, gerente de proyecto de las Voyager 1 y 2 en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, en el sur de California. \u201cLas naves espaciales tienen casi 45 a\u00f1os, mucho m\u00e1s de lo que anticiparon los planificadores de la misi\u00f3n. Tambi\u00e9n estamos en el espacio interestelar, un entorno de alta radiaci\u00f3n por el que ninguna nave espacial ha volado antes. As\u00ed que hay grandes retos para el equipo de ingenier\u00eda. Pero creo que si hay una manera de resolver este problema con AACS, nuestro equipo la encontrar\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEs posible que el equipo no encuentre la fuente de la anomal\u00eda y, en ese caso, se adapte a ella\u201d, dijo Dodd. \u201cSi encuentran la fuente, es posible que puedan resolver el problema mediante cambios de software o mediante el uso de uno de los sistemas de hardware redundantes de la nave espacial\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No ser\u00eda la primera vez que el equipo de la Voyager conf\u00eda en el hardware de respaldo: en 2017, los propulsores principales de la Voyager 1 mostraron signos de degradaci\u00f3n, por lo que los <a href=\"https:\/\/voyager.jpl.nasa.gov\/news\/details.php?article_id=108\">ingenieros cambiaron a otro conjunto de propulsores<\/a> que se hab\u00edan utilizado originalmente durante los<a href=\"https:\/\/solarsystem.nasa.gov\/missions\/voyager-1\/in-depth\/\"> encuentros planetarios<\/a> de la nave espacial. Esos propulsores funcionaron, a pesar de haber estado sin uso durante 37 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gemelo de la Voyager 1, la Voyager 2, actualmente a 19.500 millones de kil\u00f3metros de la Tierra, sigue funcionando con normalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ambas Voyagers, lanzadas en 1977, han operado mucho m\u00e1s tiempo de lo que esperaban los planificadores de la misi\u00f3n y son las \u00fanicas naves espaciales que recopilan datos en el espacio interestelar. La informaci\u00f3n que proporcionan de esta regi\u00f3n ha ayudado a <a href=\"https:\/\/voyager.jpl.nasa.gov\/news\/details.php?article_id=122\">mejorar nuestra comprensi\u00f3n<\/a> de la heliosfera, la regi\u00f3n del espacio que se encuentra bajo la influencia del viento solar y su campo magn\u00e9tico, compuesta de iones procedentes de la atm\u00f3sfera solar y que se extiende m\u00e1s all\u00e1 de la \u00f3rbita de Plut\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada nave espacial produce alrededor de 4 vatios menos de energ\u00eda el\u00e9ctrica al a\u00f1o, lo que limita la cantidad de sistemas que la nave puede ejecutar. El equipo de ingenier\u00eda de la misi\u00f3n <a href=\"https:\/\/voyager.jpl.nasa.gov\/news\/details.php?article_id=114\">apag\u00f3 varios subsistemas y calentadores<\/a> para reservar energ\u00eda para instrumentos cient\u00edficos y sistemas cr\u00edticos. Todav\u00eda no se ha apagado ning\u00fan instrumento cient\u00edfico debido a la disminuci\u00f3n de la potencia, y el equipo de la Voyager est\u00e1 trabajando para mantener a las dos naves espaciales en funcionamiento y recibir datos cient\u00edficos valios\u00edsimos m\u00e1s all\u00e1 del 2025.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras los ingenieros contin\u00faan trabajando para resolver el misterio que les ha presentado la Voyager 1, los cient\u00edficos de la misi\u00f3n continuar\u00e1n<a href=\"https:\/\/voyager.jpl.nasa.gov\/news\/details.php?article_id=116\"> aprovechando al m\u00e1ximo los datos<\/a> provenientes de la nave espacial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s informaci\u00f3n sobre la misi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las naves espaciales Voyager 1 y 2 fueron construidas por el JPL, que contin\u00faa operando a las gemelas. El JPL es una divisi\u00f3n de Caltech, en Pasadena, California. Las misiones Voyager son parte del Heliophysics System Observatory de la NASA, patrocinado por la Heliophysics Division de la Science Mission Directorate en Washington.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/www.jpl.nasa.gov\/news\/engineers-investigating-nasas-voyager-1-telemetry-data\">Noticia original (en ingl\u00e9s)<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Edici\u00f3n: R. Castro.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La nave espacial Voyager 1 de la NASA, que se muestra en esta ilustraci\u00f3n, ha estado explorando nuestro sistema solar desde 1977, junto con su gemela, la Voyager 2.<br \/>\nCr\u00e9dito: NASA\/JPL-Caltech.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12482,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79,252],"tags":[],"class_list":["post-12481","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","category-ultimas-noticias"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12481","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12481"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12481\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12488,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12481\/revisions\/12488"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12482"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12481"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}