{"id":12383,"date":"2022-05-03T12:25:41","date_gmt":"2022-05-03T10:25:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/?p=12383"},"modified":"2022-05-03T13:14:10","modified_gmt":"2022-05-03T11:14:10","slug":"la-nasa-muestra-los-sistemas-de-agujeros-negros-mas-conocidos-en-una-nueva-recreacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/2022\/05\/03\/la-nasa-muestra-los-sistemas-de-agujeros-negros-mas-conocidos-en-una-nueva-recreacion\/","title":{"rendered":"La NASA muestra los sistemas de agujeros negros m\u00e1s conocidos en una nueva recreaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las estrellas que nacen con m\u00e1s de 20 veces la masa del Sol terminan sus vidas como agujeros negros. Como su nombre lo indica, los agujeros negros no brillan por s\u00ed mismos porque nada puede escapar de ellos, ni siquiera la luz. Hasta 2015, cuando los astr\u00f3nomos detectaron por primera vez la fusi\u00f3n de agujeros negros a trav\u00e9s de las <a href=\"https:\/\/www.nasa.gov\/feature\/goddard\/2022\/=\">ondas del espacio-tiempo llamadas ondas gravitacionales<\/a>, la forma principal de encontrar agujeros negros era buscarlos en sistemas binarios donde interactuaban con estrellas cercanas. Y la mejor manera de hacerlo era observar en rayos X.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed aligncenter is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"NASA&#039;s Black Hole Orrery\" width=\"1200\" height=\"675\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/NqOhCBRnrnA?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><figcaption><em>Esta visualizaci\u00f3n presenta 22 sistemas binarios de rayos X que albergan agujeros negros confirmados, todos se muestran a la misma escala y con sus \u00f3rbitas aceleradas unas 22.000 veces. La vista de cada sistema refleja c\u00f3mo lo vemos desde la Tierra. Los colores de las estrellas que van desde el blanco azulado hasta el rojizo representan temperaturas desde 5 veces m\u00e1s calientes hasta un 45 % m\u00e1s fr\u00edas que nuestro Sol. En la mayor\u00eda de estos sistemas, una corriente de materia procedente de la estrella forma un disco de acreci\u00f3n alrededor del agujero negro. En otros, como el famoso sistema llamado Cygnus X-1, la estrella produce un fuerte flujo de salida que es parcialmente arrastrado por la gravedad del agujero negro para formar el disco. Los discos de acreci\u00f3n aparecen de color diferente porque tienen temperaturas a\u00fan m\u00e1s altas que las estrellas. El disco m\u00e1s grande que se muestra, perteneciente a un sistema binario llamado GRS 1915, abarca una distancia mayor que la que separa a Mercurio de nuestro Sol. Los propios agujeros negros se muestran m\u00e1s grandes que en la realidad usando esferas escaladas para reflejar sus masas.<br>Cr\u00e9ditos: Goddard Space Flight Center de la NASA y Scientific Visualization Studio.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta visualizaci\u00f3n muestra 22 sistemas binarios de rayos X en nuestra galaxia, la V\u00eda L\u00e1ctea, y su vecina m\u00e1s cercana, la Gran Nube de Magallanes, que alberga agujeros negros de masa estelar confirmada. Los sistemas aparecen a la misma escala f\u00edsica, demostrando su diversidad. Su movimiento orbital est\u00e1 acelerado casi 22.000 veces, y los \u00e1ngulos de visi\u00f3n replican c\u00f3mo los vemos desde la Tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se combina con una estrella, un agujero negro puede acumular materia de dos maneras. En muchos casos, una corriente de gas puede fluir directamente desde la estrella hasta el agujero negro. En otros, como el primer sistema de agujeros negros confirmado, Cygnus X-1, la estrella produce un flujo de salida denso llamado viento estelar, parte del cual la absorbe la intensa gravedad del agujero negro. Hasta el momento, no hay un consenso claro sobre qu\u00e9 modo utiliza GRS 1915, el gran sistema que se observa en el centro de la visualizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando llega al agujero negro, el gas entra en \u00f3rbita y forma una estructura ancha y aplanada llamada disco de acreci\u00f3n. El disco de acreci\u00f3n de GRS 1915 puede extenderse m\u00e1s de 80 millones de kil\u00f3metros, una distancia mayor que la que separa a Mercurio del Sol. El gas en el disco se calienta a medida que gira lentamente en espiral hacia adentro, emitiendo en luz visible, ultravioleta y finalmente en rayos X.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los colores de las estrellas van desde el blanco azulado hasta el rojizo, lo que representa temperaturas desde 5 veces m\u00e1s calientes, hasta un 45 % m\u00e1s fr\u00edas que nuestro Sol. Debido a que los discos de acreci\u00f3n alcanzan temperaturas a\u00fan m\u00e1s altas, se ha utilizado un rango de color diferente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien los agujeros negros aparecen en una escala que refleja sus masas, todos se muestran mucho m\u00e1s grandes que en la realidad. El agujero negro de Cygnus X-1 posee alrededor de 21 veces m\u00e1s masa que el Sol, pero su superficie, llamada horizonte de sucesos, se extiende solo alrededor de 124 kil\u00f3metros. Las esferas de gran tama\u00f1o tambi\u00e9n ocultan las distorsiones visibles que producir\u00edan los efectos gravitatorios de los agujeros negros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><a href=\"https:\/\/www.nasa.gov\/feature\/goddard\/2022\/nasa-visualization-rounds-up-the-best-known-black-hole-systems\">Noticia original (en ingl\u00e9s)<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Edici\u00f3n: R. Castro.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cr\u00e9ditos: Goddard Space Flight Center de la NASA y Scientific Visualization Studio.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":12385,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79,252],"tags":[],"class_list":["post-12383","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias","category-ultimas-noticias"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12383","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12383"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12383\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12391,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12383\/revisions\/12391"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12385"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.mdscc.nasa.gov\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}