La NASA y Australia firman un acuerdo para añadir un rover a la futura misión lunar

Las asociaciones internacionales y comerciales son un componente fundamental en los planes a largo plazo de la NASA para la Luna y sus alrededores, en el marco del programa Artemis. La agencia firmó recientemente un nuevo acuerdo con la Agencia Espacial Australiana que apoyará aún más las operaciones lunares humanas y robóticas para ambos países.

Como parte del acuerdo, un consorcio de empresas y organizaciones de investigación australianas desarrollarán un pequeño rover que pueda operar en la superficie lunar. El rover tendrá la capacidad de recoger y transferir regolito lunar (roca rota y polvo) a un sistema de utilización de recursos in situ (ISRU) operado por la NASA, en un módulo de aterrizaje lunar comercial. Un vehículo se lanzará a la Luna a partir de 2026.

“Este acuerdo servirá para fortalecer la relación entre los Estados Unidos y Australia en áreas relacionadas con la exploración espacial, una relación que se remonta a más de medio siglo, a los días del programa Apollo”, dijo el administrador de la NASA Bill Nelson. “Al trabajar junto con la Agencia Espacial Australiana y nuestros colaboradores en todo el mundo, la NASA obtendrá más descubrimientos y realizará más investigaciones a través del programa Artemis”.

El acuerdo, contará con el respaldo de la iniciativa Moon to Mars del gobierno australiano de 150 millones de dólares, anunciado en un evento de 2019 en la sede de la NASA, con el primer ministro australiano Scott Morrison. Tendrá aplicaciones que respalden misiones científicas y de exploración humana para ambas agencias. Australia se centra particularmente en sistemas robóticos y sensores de campo, tecnologías de recursos y ciencia planetaria que podrían proporcionar una importante contribución a largo plazo, en las futuras actividades de exploración espacial.

“Australia está a la vanguardia de la tecnología robótica y los sistemas para operaciones remotas, que serán fundamentales para establecer una presencia sostenible en la Luna y apoyar la exploración humana de Marte”, dijo Enrico Palermo, director de la Agencia Espacial Australiana. “Este acuerdo se servirá de nuestra experiencia en operaciones remotas para hacer crecer nuestro sector espacial aquí en casa, mientras que los desarrollos que surgen de la preparación para el espacio, asegurarán que nuestro sector de recursos también siga avanzando”.

Para la NASA, el rover australiano proporcionará una capacidad complementaria. Si bien el módulo de aterrizaje que entrega el rover incluirá un mecanismo para recolectar suelo lunar y depositarlo en el sistema ISRU de la NASA, el rover ofrece un segundo medio de recolección y aumenta las posibilidades de una demostración exitosa.

Instalada en el módulo de aterrizaje, la demostración ISRU de la NASA, intentará extraer oxígeno del regolito lunar. El suelo contiene oxígeno en forma de compuestos químicos en elementos como hierro y silicio. La demostración de tecnología a pequeña escala ayudará en el diseño de unidades más grandes y capaces en el futuro. Tales unidades permitirán a los astronautas usar recursos en la Luna para crear combustible para cohetes y otros consumibles en la misión.

La colaboración tiene como objetivo promover los objetivos de ambos países, incluidas las empresas comerciales que realizan misiones y operaciones en el espacio cislunar. Para la comunidad espacial en general, la colaboración entre la NASA y la Agencia Espacial Australiana amplía la coalición Artemis en una variedad de sectores geográficos, científicos y tecnológicos. El resultado será una amplia presencia de exploración lunar de naturaleza global, arraigada tanto en propósitos científicos como en la exploración pacífica del espacio exterior.

Noticia original (en inglés)

Edición: R. Castro.