DART ya dispone de su última pieza importante

Con mucho cuidado, un equipo de ingenieros estadounidenses e italianos maniobró el 6U CubeSat, de 14 kilos de peso y de longitud aproximada a la de una mano y antebrazo de un adulto, para ubicarlo en su lugar.

Colgando de una grúa dentro de una de las bahías altas en el Johns Hopkins Applied Physics Laboratory (APL) en Laurel, Maryland, el Light Italian CubeSat for Imaging Asteroids, o LICIACube, estaba listo para su instalación en la nave espacial Double Asteroid Redirection Test (DART) de la NASA.

Los miembros del equipo DART de APL y la Agencia Espacial Italiana colocan con cuidado el LICIACube en  la nave espacial DART. La integración de LICIACube se ha completado.
Créditos: NASA/Johns Hopkins APL/Ed Whitman.
Los ingenieros Alessandro di Paola (izquierda) y Silvio Patruno, de la Agencia Espacial Italiana con la nave espacial DART y la caja completamente instalada que contiene LICIACube (centro).
Créditos: NASA/Johns Hopkins APL/Ed Whitman.

El equipo tardó alrededor de una hora en alinear la caja con precisión y atornillar el perno final. A las 10 a.m. del miércoles 8 de septiembre, LICIACube estaba completamente integrado, colocando la última pieza importante de la nave espacial y culminando meses de pruebas y análisis a medida que se montaba cada uno de los componentes de DART.

Aportado por la Agencia Espacial Italiana (ASI) y diseñado, construido y operado por la empresa italiana de ingeniería aeroespacial Argotec, LICIACube tiene la importante tarea de observar la maniobra final de DART (un choque deliberado contra un asteroide) y sus efectos.

“Ver LICIACube instalado en DART fue emocionante porque esta misión abre nuevos caminos para ASI y todo el sector espacial italiano”, dijo Simone Pirrotta, Gerente de Proyectos de LICIACube para ASI. “Será el primer satélite italiano que operará en el espacio profundo, lo que requerirá la capacitación de un numeroso y motivado equipo nacional que está bien cualificado para abordar retos similares en el futuro”.

El objetivo de la misión de DART, que fue diseñada, construida y administrada por APL, es determinar si lanzar una nave espacial hacia un cuerpo pequeño del sistema solar, a velocidades de aproximadamente 25.000 kilómetros por hora, podría ser una técnica fiable para desviar un asteroide en el caso de que se descubriera que suponga un peligro de colisión con la Tierra.

El blanco de la misión es un sistema de asteroides binarios: Didymos y el pequeño Dimorphos. Ninguno de los dos representa una amenaza para la Tierra, pero su órbita alrededor del Sol, los acerca lo suficiente a nuestro planeta para que los telescopios terrestres puedan observar las consecuencias de la colisión de DART y calcular la eficacia en el cambio de trayectoria de Dimorphos. Esas observaciones, junto con el generador de imágenes principal de DART, DRACO, (Didymos Reconnaissance and Asteroid Camera for Optical navigation), conseguirán todos los objetivos de la misión de DART. Las imágenes que capture LICIACube mejorarán significativamente el conocimiento general de la misión.

LICIACube está equipado con dos cámaras ópticas, denominadas LUKE (LICIACube Unit Key Explorer) y LEIA (LICIACube Explorer Imaging for Asteroid). Estas cámaras capturarán datos científicos e informarán al sistema autónomo del microsatélite a localizar al asteroide y rastrearlo durante todo el encuentro.

El CubeSat se desplegará 10 días antes del impacto de DART, saliendo de su caja mediante un resorte, a aproximadamente 40 kilómetros por hora. Luego, LICIACube utilizará su sistema de propulsión a bordo para alterar su trayectoria, compensándose a sí mismo para que sobrevuele a Dimorphos unos tres minutos después del impacto del DART. Ese retraso le dará a LICIACube la oportunidad de capturar imágenes de los efectos del impacto, incluida la pluma de eyección resultante y el cráter de impacto que posiblemente se forme, así como los hemisferios traseros de Didymos y Dimorphos que DART no detectará.

“Para ser la primera misión, es sustanciosa”, dijo Andy Cheng, científico planetario de APL e investigador principal de DART. “Sin LICIACube, no habría observación de la nube de eyección”, lo que puede revelar detalles sobre cuánto material será expulsado, la velocidad a la que será expulsado y en qué dirección”, dijo Cheng. Esa información ayudará a caracterizar aún más el intercambio de fuerzas entre DART y el asteroide y, por lo tanto, la eficacia del impacto para desviar a Dimorphos.

“Estamos ansiosos por obtener estas imágenes únicas”, dijo Elisabetta Dotto, coordinadora científica de LICIACube del Instituto Nacional de Astrofísica en Roma. “Será muy emocionante estudiar, por primera vez, la naturaleza y la estructura de estos extraños objetos binarios”.

En la última semana de septiembre, DART partió hacia la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg cerca de Lompoc, California, donde está programado su lanzamiento a finales de noviembre, en un cohete SpaceX Falcon 9. La nave espacial pondrá rumbo para chocar con Dimorphos en el otoño de 2022, lo que cambiará el período de la órbita de 12 horas al cuerpo principal, en varios minutos. Los científicos utilizarán telescopios terrestres para determinar el cambio exacto en el período orbital. El sistema de comunicación de banda X de LICIACube transmitirá las imágenes de la nave espacial a la Tierra durante los meses posteriores a la colisión de DART.

DART está dirigido por la Planetary Defense Coordination Office de la NASA a APL y administrado como un proyecto de la Planetary Missions Program Office en el Marshall Space Flight Center, con el apoyo de varios otros centros de la NASA: el Jet Propulsion Laboratory, el Goddard Space Flight Center, el Johnson Space Center, el Glenn Research Center y el Langley Research Center.

Noticia original (en inglés)

Edición: R. Castro.