La misión de demostración de tecnología DART, de la NASA, en sus últimos preparativos

La nave espacial está casi integrada por completo.

Comienza a parecerse a la intrépida nave espacial que el próximo otoño se lanzará hacia un asteroide. DART cuenta ya con sus Roll-Out Solar Arrays (ROSA) enrolladas en dos cilindros dorados que flanquean los lados de la nave espacial, y su generador de imágenes, la Didymos Reconnaissance and Asteroid Camera for Optical (DRACO) ubicado de forma segura debajo de sus paneles.

Esta combinación de nuevas tecnologías, observarán a DART durante su viaje de 10 meses hacia su asteroide objetivo.

La misión DART (Double Asteroid Redirection Test) de la NASA, es una demostración cuidadosamente planificada que ayudará a determinar si la tecnología de impactar cinéticamente (enviar a una nave espacial directamente a un cuerpo pequeño del Sistema Solar, a una velocidad de aproximadamente 24.000 kilómetros por hora) puede servir como un método fiable para desviar asteroides en el caso de que se dirijan peligrosamente hacia la Tierra.

La NASA monitorea constantemente el firmamento y ya ha identificado casi el 40% de los asteroides potencialmente peligrosos (los de tamaño superior a 140 metros) y por ahora, no se prevé que ninguno de ellos pueda impactar contra nuestro planeta, incluido el sistema binario seleccionado para esta primera prueba de deflexión.

Pero para demostrar que nuestro planeta puede esperar lo inesperado, la misión DART se propondrá empujar un asteroide y cambiar su movimiento en el espacio, de forma segura. Durante los últimos dos años, la nave espacial destinada a esta tarea se ha desarrollado y construido en el Laboratorio de Física Aplicada (APL) de Johns Hopkins en Laurel, Maryland. APL, que lidera la misión de la NASA, ahora está dando los toques finales a la nave espacial.

Las recientemente instaladas ROSA y DRACO, son dos instrumentos de tecnología crítica que permitirán a la nave espacial navegar por el espacio y llegar al sistema de asteroides Didymos. Las “alas” modulares flexibles y enrollables son más ligeras, más compactas y más rígidas que los paneles solares tradicionales; en el espacio, cada conjunto se desplegará lentamente hasta alcanzar los 8,5 metros de largo, aproximadamente el tamaño de un autobús. La tecnología se probó con éxito por primera vez en 2017 en la Estación Espacial Internacional (ISS), y el pasado mes de junio se instalaron nuevas para su uso a tiempo completo en la ISS.

DART será la primera nave espacial en volar las nuevas matrices, allanando el camino para su uso en misiones futuras. Redwire desarrolló la tecnología en sus instalaciones de Goleta, California, y entregó ROSA a APL en mayo, trabajando en estrecha colaboración con el equipo de APL las semanas siguientes, para instalarlas cuidadosamente en la nave espacial.

Y aunque DRACO no es del todo “nuevo” (se inspiró en la cámara LORRI de New Horizons), este generador de imágenes actualizado será el único instrumento a bordo de la nave espacial. Combinado con el software de navegación autónoma SMART Nav (Small-body Maniovering Autonomous Real-Time Navigation), jugará un papel clave para ayudar a DART a navegar por el espacio e identificar el asteroide correcto hacia el que dirigirse.

Las “alas” flexibles y enrollables son más ligeras y compactas que los paneles solares tradicionales.
Créditos: NASA/Johns Hopkins APL/Ed Whitman.

“Las técnicas de navegación tradicionales solo llevarían a DART a algún lugar dentro de unos 14 kilómetros del asteroide objetivo”, dijo Zach Fletcher, ingeniero líder de DRACO de APL. “Para lograr los objetivos de nuestra misión, necesitamos eliminar ese error mediante la navegación óptica a bordo. DRACO comenzará a suministrar imágenes al sistema de navegación autónomo a bordo de DART, a más de 80.000 kilómetros de su objetivo, (cuatro horas antes del impacto) y eso es clave para que DART logre un impacto cinético en Dimorphos”.

Las imágenes que devolverá DRACO del asteroide Dimorphos, incluida la visión del último segundo del sitio de impacto en el asteroide, serán cruciales para analizar los resultados de la prueba DART y comprender cómo se vio afectado el asteroide. DART se ha ido desarrollando en los últimos meses, superando un conjunto de pruebas y análisis ambientales, a medida que las piezas finales de la nave comenzaron a ensamblarse. Del mismo modo, el software SMART Nav ha sido sometido a una buena cantidad de pruebas, por lo que el equipo puede ceder con confianza las riendas a DART, horas antes de que choque con Dimorphos. Con DRACO y ROSA a bordo, la nave espacial DART completó las pruebas de vibración a finales de julio para garantizar que todo su hardware está seguro y listo para los rigores del lanzamiento.

El Light Italian CubeSat for Imaging of Asteroids, o LICIACube, contribuido por la Agencia Espacial Italiana, es uno de los componentes finales para instalar en DART antes de que sea entregado al lugar de lanzamiento en octubre. LICIACube se desplegará aproximadamente cinco días antes del impacto del DART y capturará imágenes de los momentos finales de la nave espacial, la columna de eyección resultante y la parte posterior del asteroide que DRACO nunca verá.

“DART es el resultado de años de trabajo de un equipo dedicado y colaboradores que han superado desafíos únicos para lograr este desarrollo de tecnología y defensa planetaria”, dijo la ingeniera mecánica de DART, Betsy Congdon, quien dirigió el equipo durante el proceso de instalación. “Con la instalación y el resultado favorable de la prueba de estas tecnologías críticas (DRACO y ROSA) estamos muy seguros de que DART está listo para completar las pruebas y revisiones finales del sistema, antes de enviarlo al lugar de lanzamiento”.

Este noviembre, la nave espacial se lanzará en un cohete SpaceX Falcon 9 desde la Vandenberg Space Force Base cerca de Lompoc, California. En otoño de 2022, DART tendrá la mira puesta en Dimorphos, la luna más pequeña que orbita el asteroide Didymos más grande. Su colisión con Dimorphos cambiará la velocidad de la órbita de la pequeña luna alrededor de su cuerpo principal, en varios minutos. Y a pesar de estar a más de 10 millones de kilómetros de la Tierra en el momento del impacto, el sistema de asteroides será visible para los telescopios terrestres, que los científicos usarán para determinar el cambio exacto en el período orbital.

DART está dirigido por la Planetary Defense Coordination Office de la NASA a APL, con el apoyo de varios centros de la NASA: Jet Propulsion Laboratory, Goddard Space Flight Center, Johnson Space Center, Glenn Research Center y Langley Research Center.

Noticia original (en inglés)

Edición: R. Castro.