El brazo robótico de Perseverance comienza a hacer ciencia

El 29 de abril de 2021 el rover Perseverance Mars de la NASA usó su generador de imágenes Mastcam-Z de doble cámara, para capturar esta imagen de Santa Cruz, una colina dentro del cráter Jezero.
Crédito: NASA / JPL-Caltech / ASU / MSSS.

El nuevo vehículo explorador de Marte de la NASA está comenzando a estudiar el suelo de un antiguo cráter que contuvo un lago en el pasado.

El rover Perseverance de la NASA ha estado ocupado sirviendo como estación base de comunicaciones para el helicóptero Ingenuity Mars y documentando los vuelos históricos de la aeronave. A la vez, el rover también ha estado ocupado enfocando sus instrumentos científicos a las rocas que se encuentran en el suelo del cráter Jezero.

Los conocimientos que obtengan ayudarán a los científicos a crear un histórico de cuándo se formó allí un lago, cuándo se secó y cuándo comenzaron a acumularse sedimentos en el delta que se formó en el cráter. Comprender esta línea de tiempo debería ayudar a fechar las muestras de rocas que se recolectarán más adelante y que podrían preservar un registro de microbios antiguos.

La cámara (llamada WATSON) ubicada en el extremo del brazo robótico del rover, ha tomado fotografías detalladas de las rocas. Además, un par de cámaras con zoom que componen el generador de imágenes Mastcam-Z localizado en la “cabeza” del rover, también han examinado el terreno. El instrumento láser SuperCam ha disparado algunas de las rocas para estudiar su composición química. Estos y otros instrumentos permiten a los científicos estudiar significativamente el cráter Jezero y poder ubicarse en áreas que les gustaría estudiar con mayor precisión.

El rover Perseverance de la NASA observó estas rocas con su generador de imágenes Mastcam-Z el 27 de abril de 2021.
Créditos: NASA / JPL-Caltech / ASU / MSSS.

Una pregunta importante que los científicos quieren responder es si estas rocas son sedimentarias (como la arenisca) o ígneas (formadas por la actividad volcánica). Cada tipo de roca cuenta una historia diferente. Algunas rocas sedimentarias, formadas en presencia de agua a partir de rocas y fragmentos minerales como arena, limo y arcilla, son más adecuadas para preservar biofirmas o signos de vida pasada. Las rocas ígneas, por otro lado, son relojes geológicos más precisos, que permiten a los científicos crear la cronología precisa de cómo se formó un área.

Un factor que complica las cosas es que las rocas alrededor de Perseverance han sido erosionadas por el viento con el tiempo y cubiertas con arena y polvo más jóvenes. En la Tierra, un geólogo puede obtener una muestra de roca, fragmentarla y analizar el núcleo del material para conocer de sus orígenes. “Cuando miras dentro de una roca, ahí es donde ves la historia”, dijo Ken Farley de Caltech, científico del proyecto Perseverance.

Aunque Perseverance no tienga un martillo para romper piedras, tiene otros mecanismos de estudiar más allá del polvo superficial. Cuando los científicos encuentren un lugar particularmente atractivo, pueden extender el brazo del rover y usar un raspador para despejar la superficie de una roca, revelando así su estructura y composición internas. Posteriormente, el equipo recopilará información química y mineralógica más detallada utilizando los instrumentos de su brazo robótico: PIXL y SHERLOC.

“Cuantas más rocas estudias, más conocimiento obtienes”, dijo Farley.

Y cuanto más sepa el equipo, mejores muestras podrán recolectar con el taladro en el brazo del rover. Las mejores se almacenarán en tubos especiales y se depositarán en la superficie del planeta para su futuro envío a la Tierra.

Edición: R. Castro.