VIPER supera otro conjunto de pruebas de movilidad

Los investigadores realizan pruebas de movilidad en un modelo del VIPER (Volatiles Investigating Polar Exploration Rover de la NASA) y ajustan un sistema de cámara de seguimiento de movimiento, OptiTrack, recién instalado, en el laboratorio de operaciones lunares simuladas Glenn de la NASA.
Créditos: NASA.

Antes de que el próximo rover lunar de la NASA facilite el camino para la exploración humana de la Luna a largo plazo, debe pasar una serie de rigurosas pruebas de movilidad, en las orillas del lago Erie.

El Laboratorio de Operaciones Lunares Simuladas, o SLOPE Lab, en el Centro de Investigación Glenn de la NASA en Cleveland, alberga múltiples contenedores de arena que imitan el terreno lunar y marciano, con el objetivo de evaluar el rendimiento de tracción y las limitaciones de los diseños de rover actuales. A medida que los rovers se vuelven más sofisticados y complejos, el equipo de SLOPE adhiere capacidades únicas para ayudar a simular las condiciones del terreno y probar el rendimiento del rover antes del lanzamiento.

Recientemente, el equipo de Glenn utilizó una versión de prueba de VIPER, para evaluar y ajustar un sistema de cámara de seguimiento de movimiento OptiTrack, recién instalado. Este conjunto extremadamente preciso de 16 cámaras de seguimiento de movimiento, busca luz infrarroja de los marcadores (producida dentro de pequeñas bolas blancas por LEDs), que han sido instalados en el laboratorio y en los vehículos de prueba.

Esto permite a los ingenieros medir con precisión el movimiento en tiempo real y compararlo con los modelos por ordenador existentes, con el fin de determinar si el vehículo está funcionando como se esperaba. También crea animaciones 3D detalladas a medida que el rover viaja a través del terreno simulado, que son fundamentales para los equipos de ingeniería durante las pruebas y para desarrollar los futuros diseños del rover.

Los ingenieros del Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley de California prueban el software de robótica en un prototipo de VIPER, en las instalaciones de investigación y desarrollo de robótica al aire libre Roverscape.
Créditos: NASA / Dominic Hart.

“OptiTrack nos brinda la capacidad de rastrear vehículos grandes y pequeños y producir datos excelentes con un nivel muy alto de precisión, hasta alrededor de un milímetro”, dijo Erin Rezich, ingeniera líder de pruebas en el laboratorio SLOPE. “Ya sea en la Luna o en Marte, la trayectoria de un rover contiene muchas incógnitas, por lo que cuantas más pruebas y datos de mayor calidad podamos producir, mejor comprensión tendremos en términos de rendimiento del vehículo”.

Con los nuevos sistemas SLOPE ahora instalados y verificados, el equipo está listo para el nuevo modelo de ingeniería VIPER de mayor fiabilidad, que llegará este otoño a las pruebas finales de movilidad. Esta evaluación final recopilará datos que se utilizarán en las revisiones previas al lanzamiento del rover a finales de 2023 a la Luna, bajo la Commercial Lunar Payload Services initiative de la NASA.

VIPER está ayudando a desarrollar el programa Artemis de la agencia, ya que es la primera oportunidad de la humanidad para explorar y mapear robóticamente la presencia de hielo de agua, en la superficie lunar.

“Como nunca hemos enviado un rover al Polo Sur lunar, debemos estar preparados para condiciones duras y relativamente desconocidas”, dijo Yajaira Sierra-Sastre, directora de proyectos de pruebas VIPER en NASA Glenn. “SLOPE proporciona varias capacidades únicas para ayudarnos a comprender las demandas de rendimiento de movilidad, para garantizar que VIPER tenga éxito desde el momento en que salga del módulo de aterrizaje”.

Edición: R. Castro.