La NASA selecciona ideas tecnológicas innovadoras para ayudar a su desarrollo

Ilustración de una idea de radiotelescopio dentro de un cráter de la Luna. El concepto de etapa inicial se está estudiando con fondos de subvenciones del programa Innovative Advanced Concepts de la NASA, aunque no es una misión de la NASA.
Crédito: Vladimir Vustyansky.

El proyecto de JPL de ubicar un radiotelescopio en un cráter lunar se encuentra entre loas ideas que se han seleccionado para ofrecer una mayor investigación y desarrollo.

La NASA anima a los investigadores a desarrollar y estudiar enfoques inesperados para viajar, comprender y explorar el espacio. Para promover estos objetivos, la agencia ha seleccionado siete estudios para usar fondos adicionales (en total de 5 millones de dólares) del programa Innovative Advanced Concepts de la NASA (NIAC). Los investigadores seleccionados recibieron previamente, al menos un premio NIAC relacionado con sus propuestas.

“La creatividad es clave para la exploración espacial futura, y el fomento de ideas revolucionarias que hoy pueden parecer extravagantes, nos preparará para nuevas misiones y nuevos enfoques de exploración en las próximas décadas”, dijo Jim Reuter, administrador asociado de la Space Technology Mission Directorate (STMD) de la NASA.

La NASA seleccionó las propuestas a través de un proceso de revisión por duplicado, que evalúa la innovación y la viabilidad técnica. Todos los proyectos se encuentran todavía en las primeras etapas de desarrollo, y la mayoría requiere una década o más maduración tecnológica. Por el momento, no se consideran misiones oficiales de la NASA.

Entre los estudios se encuentra un proyecto de detección de neutrinos, que recibirá una subvención del NIAC de 2 millones de dólares, para desarrollar la tecnología durante dos años. Los neutrinos son una de las partículas más abundantes del universo, pero su estudio es un desafío ya que rara vez interactúan con la materia. Por ello, para poder detectarlos, serían necesarios detectores terrestres muy complejos y sensibles. Nikolas Solomey de la Universidad Estatal de Wichita en Kansas, propone algo diferente: un detector de neutrinos ubicado en el espacio.

“Los neutrinos son una herramienta para obtener información del interior de las estrellas, y un detector espacial podría ofrecer una nueva ventana a la estructura de nuestro Sol e incluso de nuestra galaxia”, dijo Jason Derleth, ejecutivo del programa NIAC. “Un detector que orbitara cerca del Sol podría revelar la forma y el tamaño del hono de su núcleo. O, yendo en la dirección opuesta, esta tecnología podría detectar neutrinos provenientes de estrellas ubicadas en el centro de nuestra galaxia ”.

La investigación anterior de Solomey del NIAC mostró que la tecnología podría funcionar en el espacio, exploró diferentes rutas de vuelo y desarrolló un prototipo inicial del detector de neutrinos. Con la subvención de la Fase III, Solomey preparará un detector que podría probarse en un CubeSat.

Además, seis investigadores recibirán 500.000 dólares, cada una, para realizar estudios de NIAC de Fase II por un tiempo de hasta dos años.

Jeffrey Balcerski, del Instituto Aeroespacial de Ohio en Cleveland, continuará trabajando en un enfoque de “enjambre” de pequeñas naves espaciales para estudiar la atmósfera de Venus. La idea combina sensores en miniatura, electrónica y comunicaciones en plataformas a la deriva, para realizar alrededor de nueve horas de operaciones en las nubes de Venus. Las simulaciones de alta fidelidad de despliegue y vuelo desarrollarán aún más el diseño.

Saptarshi Bandyopadhyay, tecnólogo en robótica del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en el sur de California, continuará investigando la viabilidad de un radiotelescopio dentro de un cráter en el lado opuesto de la Luna. Su objetivo es diseñar una malla de alambre que los pequeños robots trepadores puedan desplegar para formar un gran reflector parabólico. El estudio en la Fase II, también se centrará en perfeccionar las capacidades del telescopio y varios enfoques de misión.

Kerry Nock, de Global Aerospace Corporation en Irwindale, California, desarrollará una posible forma de aterrizar en Plutón y otros cuerpos celestes con atmósferas de baja presión. La idea se basa en un desacelerador grande y liviano que se infle a medida que se acerca a la superficie. Nock abordará la viabilidad de la tecnología, incluidos los componentes más arriesgados, y establecerá su desarrollo general.

Artur Davoyan, profesor asistente de la Universidad de California en Los Ángeles, estudiará CubeSats solares para explorar el sistema solar y el espacio interestelar. Davoyan fabricará y probará materiales ultraligeros capaces de soportar temperaturas extremas e investigará dos conceptos de misión.

Lynn Rothschild, científica del Centro de Investigación Ames de la NASA en Silicon Valley de California, estudiará más a fondo las formas de cultivar estructuras, tal vez para futuros hábitats espaciales, a partir de hongos. Esta fase de investigación se basará en técnicas anteriores de producción, fabricación y prueba de micelios. Rothschild, junto con un equipo internacional, probará diferentes hongos, condiciones de crecimiento y tamaño de poro de pequeños prototipos, en condiciones ambientales relevantes para la Luna y Marte. La investigación también evaluará las potenciales aplicaciones en Tierra.

Peter Gural de Trans Astronautica Corporation en Lakeview Terrace, California, investigará un proyecto de misión para encontrar pequeños asteroides más rápido que los métodos de estudio actuales. Una constelación de tres naves espaciales utilizaría cientos de pequeños telescopios y procesamiento de imágenes para realizar una búsqueda coordinada de estos objetos.

NIAC apoya ideas de investigación visionarias a través de múltiples fases progresivas de estudio. En febrero de 2021, la NASA comunicó 16 nuevas selecciones de propuestas de Fase I del NIAC. STMD financia el NIAC y es responsable de desarrollar las nuevas tecnologías y capacidades transversales que necesita la agencia para lograr sus misiones actuales y futuras.