OSIRIS-REx de la NASA realizará un recorrido de despedida por Bennu.

El 7 de abril, la misión OSIRIS-REx de la NASA echará la última mirada al asteroide Bennu antes de despedirse. Antes del 10 de mayo, fecha en la que tomará rumbo a la Tierra, la nave espacial OSIRIS-REx realizará un sobrevuelo final de Bennu y capturará sus últimas imágenes del sitio de recolección de muestras (Nightingale) para identificar cambios en la superficie de Bennu, después después de haber recogido muestras del pasado 20 de octubre de 2020.

El equipo de la misión OSIRIS-REx ha completado recientemente un análisis detallado de una trayectoria segura para observar el sitio de muestreo Nightingale desde una distancia de, aproximadamente, 4 kilómetros. La trayectoria de vuelo de la nave espacial, está diseñada para mantener OSIRIS-REx a una distancia segura de Bennu, a la vez que garantiza que los instrumentos científicos puedan recopilar observaciones precisas. El sobrevuelo imitará una de las secuencias de observación realizadas durante la fase de reconocimiento detallado de la misión en 2019. OSIRIS-REx tomará imágenes de Bennu durante una rotación completa, de 4,3 horas, para obtener imágenes de alta resolución de los hemisferios norte y sur del asteroide y de su región ecuatorial. Luego, el equipo comparará estas nuevas imágenes con las imágenes anteriores de Bennu de alta resolución obtenidas durante el 2019.

La imagen muestra la trayectoria de vuelo planificada de la nave espacial OSIRIS-REx de la NASA durante su sobrevuelo final del asteroide Bennu, programado para el 7 de abril.
Créditos: Universidad de Arizona.

Este sobrevuelo final de Bennu no formaba parte del programa original de la misión, pero el recorrido de observación brindará al equipo la oportunidad de aprender cómo el contacto de la nave espacial con la superficie de Bennu alteró el sitio de toma de la muestra. La superficie de Bennu se alteró considerablemente después del evento de recolección de muestras Touch-and-Go (TAG), debido al hundimiento de la cabeza del recolector de 48,8 centímetros, en la superficie del asteroide mientras disparaba una carga presurizada de gas nitrógeno. Los propulsores de la nave espacial también agitaron una cantidad sustancial de material de la superficie durante la combustión de retroceso.

Durante esta nueva fase de la misión, llamada fase de Observación Post-TAG (PTO), la nave espacial realizará cinco maniobras de navegación separadas para regresar al asteroide y posicionarse para el sobrevuelo. OSIRIS-REx ejecutó la primera maniobra el 14 de enero, que actuó como un freno y puso a la nave espacial en una trayectoria para encontrarse con el asteroide por última vez. Desde la recolección de muestras en octubre, la nave espacial se ha estado alejando lentamente del asteroide y terminó, aproximadamente, a 2.200 km de Bennu. Después de la maniobra de frenado, la nave espacial se está acercando lentamente al asteroide y realizará una segunda maniobra de aproximación el 6 de marzo, cuando esté a unos 250 km de Bennu. OSIRIS-REx ejecutará tres maniobras subsiguientes, que son necesarias para colocar la nave espacial en una trayectoria precisa para el sobrevuelo final del 7 de abril.

OSIRIS-REx está programado para partir de Bennu el 10 de mayo y comenzar su viaje de dos años de regreso a la Tierra. La nave espacial entregará las muestras de Bennu al campo de pruebas y entrenamiento de Utah, el 24 de septiembre de 2023.

El Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, proporciona administración general de misiones, ingeniería de sistemas y garantía de seguridad y misión para OSIRIS-REx. Dante Lauretta de la Universidad de Arizona, Tucson, es el investigador principal, y la Universidad de Arizona también dirige el equipo científico y la planificación de la observación científica y el procesamiento de datos de la misión. Lockheed Martin Space, en Denver, construyó la nave espacial y proporciona operaciones de vuelo. Goddard y KinetX Aerospace son responsables de la navegación de la nave espacial OSIRIS-REx. OSIRIS-REx es la tercera misión del Programa Nuevas Fronteras de la NASA, administrado por el Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA en Huntsville, Alabama, para la Dirección de Misiones Científicas de la agencia en Washington.