La nebulosa del cangrejo: observaciones a través del tiempo


Este compuesto de 2018 de la Nebulosa del Cangrejo se hizo con datos del Observatorio de Rayos X Chandra (azul y blanco), el Telescopio Espacial Hubble (púrpura) y el Telescopio Espacial Spitzer (rosa).
Crédito de imagen: rayos X: NASA / CXC / SAO; Óptico: NASA / STScI; Infrarrojo: NASA-JPL-Caltech.

Desde su lanzamiento en 1999, Chandra ha observado con frecuencia la nebulosa, y las observaciones de rayos X han ayudado a los astrónomos a comprender mejor este objeto espectacular. La Nebulosa del Cangrejo fue uno de los primeros objetos que Chandra examinó con su aguda visión de rayos X, y desde entonces ha sido un objetivo frecuente del telescopio.

Hay muchas razones por las que la Nebulosa del Cangrejo es un objeto tan bien estudiado: es uno de los pocos casos en los que existe una fuerte evidencia histórica de cuándo explotó la estrella. Tener esta línea de tiempo definitiva ayuda a los astrónomos a comprender los detalles de la explosión y sus consecuencias. En el caso del Cangrejo, los observadores en varios países informaron la aparición de una “nueva estrella” en 1054 d. C. en dirección a la constelación de Tauro. Mucho se ha aprendido sobre el Cangrejo los siglos posteriores. Hoy, los astrónomos saben que la Nebulosa del Cangrejo es impulsada por una estrella de neutrones altamente magnetizada que gira rápidamente: un púlsar, que se formó cuando una estrella masiva se quedó sin combustible nuclear y colapsó. La combinación de rotación rápida y un fuerte campo magnético en el Cangrejo genera un intenso campo electromagnético que crea chorros de materia y antimateria que se alejan de los polos norte y sur del púlsar, y un viento intenso que fluye en la dirección ecuatorial.